Tan-tan-tatán

En menos de cuatro meses me he enterado de seis bodas. Todas en Caracas. Al parecer el concubinato que se enarboló con tanto entusiasmo en los tres últimos años fue una moda más pasajera que la carrera musical de Lou Vega. Algunas de mis amigas hablan del día de su boda como el más importantes de sus vidas –hasta que sean madres, se divorcien o se ganen la lotería-. No podemos dejarlo de comentar. He estado sobreexpuesto a este fenómeno sociocultural equiparable a los rituales funerales hindúes, al vudú haitiano y hasta las danzas tribales de los Masai, tanto que ha monopolizado las conversaciones del último mes. Y es que en Venezuela, y sobre todo en Caracas, las implicaciones se agudizan al máximo y toman gigantescas proporciones que ensalzan a más no poder la unión religiosa de dos personas que supuestamente se aman, y eso, debo confesar, me encanta.

No importa si eres ingeniero, cantante, sonámbulo, tarotista, alcalde o claustrofóbico porque igual inmediatamente después de firmar el papel mutas en un individuo totalmente condicionado a protagonizar el mismo cuento de hadas, que según el buen gusto de los contrayentes o de sus progenitores, tendrá pequeñas variedades. Y no estoy hablando de lo que significa en sí la vida conyugal, eso es harina de otro costal, sino de la fiesta en que se celebran las nupcias, que no es otra cosa que una sucesión de situaciones que parecen venir preempacadas con los deliciosos y cotizados tequeños, y con el toldo que seguro guarecerá dicho magno evento.

Mas que parecidos, son exactamente iguales, casi todos de las noches de los viernes y sábados, y solo algunas variantes, casi imperceptibles para mi miope mirada, se adueñan de estos saraos de traje de etiqueta. En estas fiestas, que pueden requerir hasta un año de preparación para prevenir un bochorno colectivo, y que su único fin social es celebrar la idea de que hasta en el amor no se cree en la palabra del hombre sino en un documento firmado, registrado y notariado, siempre o con demasiada regularidad se pueden identificar ciertos personajes que nunca declinan el honor de estar invitados, entre los cuales se encuentran: un campamento de niños disfrazados de adultos corriendo por todo el lugar y sus respectivas madres persiguiéndolos para que no se ensucien la ropa; una mesa llena de doñas cuyos copetes parecen piezas de una exposición de arquitectura capilar; 2 o 3 impertinentes amigos del novio que después de tres wiskys cuentan a gritos las aventuras solteriles del neoesposo; un personaje público que aunque sea el culpable de la crisis bancaria que nos afecta a todos, lo saludamos, bailamos y hasta brindamos con él; y varios cincuentenarios que después de asombrarse con lo rápido que has crecido, te invitan repetidas veces a bailar pasodoble.

No voy a negar que me encanta ir a uno de estos eventos sociales –que de evento no tienen nada porque recibes la invitación hasta con un mes de anticipación- y que disfruto cada una de las cosas que suceden en ellos, pero más me gustaría ir a una boda que me tome por sorpresa, donde dejaran plantado a alguno de los novios, como sucede en los dramáticos de Televisa, que el novio se confundiera de nombre como le ocurrió a Ross cuando se casó con Emily, o que a una de las suegras se le rompa el vestido y deje al descubierto sus carnes jamás expuestas al sol. Definitivamente sería una matrimonio muy original e inolvidable, pero aunque quiero vivir alguna de esas experiencias, espero que no sean en las de mis amigos, espero que todo les quede como lo tienen planeado.

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There are 4 comments for this article
  1. Anonymous at 1:52 am

    Ok Prohibido el Paso Doble en la mía…

    Una amiga en común me dijo: May olvídate de hacer una boda diferente… todas las bodas son iguales!.. jajaj es un sabio consejo… me da un poco de calor lo de la hora loca… me da dentera ver a la gente incluyéndome , arruinando los suntuosos trajes con merchandaising de plástico… a decir verdad odio un poco la importancia que le da la gente a la HORA LOCA… me molesta!

    Ya veremos con qué estupidez de disfraz te saldré yo en ese momento… aunque a decir verdad .. si hay algo chico que me queda bien a mí son las mascaretas y las bombas de humo… voy a tabularlo y lo adaptaré a esta ocasión!!

    Me encanta poder estar contigo al menos a distacia , al leerte , creo que estamos hablando, después de todo, hoy es martes de Juanpi, no?

    Love you!!!!

  2. Juan Pablo Fernández-Feo at 2:08 am

    Hoy es martes de Mayra! :) Te extraño tanto! :)
    Mantenme al tanto de los preparativos…. esa amiga en común comienza por A, termina por A y tiene una N en el medio?

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