Tweets de carne y hueso

Tweets de carne y hueso

A simple vista el nombre de Wael Ghonim no dice nada, pero los libros de Historia Universal del futuro le harán un capítulo especial por ser él, con sus lentes de alambre y su cara de vendedor de relojes robados, el primer prócer de la independencia digital, o lo que muchos, con poca creatividad, llaman la revolución 2.0.

Admirador confeso de Mark Zuckerberg, Ghonim se desempeña como gerente de Marketing de Google para el Medio Oriente, posición bastante incómoda por lo árido del terreno –política y topográficamente-. Desde su despacho en Dubai –con aire acondicionado y Nintendo wii-, Ghonim fue el que inició la arenga virtual contra Mubarak, ex presidente de Egipto que hasta que llegara esta protesta pop estuvo 30 años en el poder.

El pasado 25 de enero se prendió la mecha cuando, en menos de 140 caracteres y con el tag #25Jan (fecha), Ghonim comenzó a desplegar mensajes en su twitter denunciando la aplastante conducta de un déspota que hasta ese día le caía bien a occidente (inserte aquí su comentario anti yanqui). Los miles de RT no se hicieron esperar, y los tweets se transformaron en una masiva movilización que terminó con la salida del tirano el 11 de febrero.

El tema me atrae por demás, twittero como soy, me gusta la historia y he participado en cuanta protesta virtual se haya hecho, cacerolazos inclusive, guardando las respectivas distancias, con #FreeMediaVe, cuando clausuraron varias decenas de estaciones radiales en Venezuela, por ejemplo.

Además del twitter, Ghonim administraba las páginas de Facebook (fan page) de Mohamed El Baradei, premio Nóbel de la paz y notorio opositor de Mubarak, quien mediante sus estatus repartía sabiduría libertadora. Mientras tanto #25Jan, exprimiendo la viralidad (velocidad y alcance en la emisión y propagación de un mensaje), se convirtió en trending topic, globalizando una queja que parecía oculta bajo las calurosas túnicas árabes.

Ghonim fue, para males de Mubarak, encarcelado por ser la cabeza visible del movimiento virtual que cada vez mostraba sus carnes y sus huesos. Su empresa, Google, lo apoyó creando unas líneas telefónicas en donde la gente podía dejar un mensaje de apoyo, mensajes que inmediatamente se transformaban en tweets con el tag #Egipt. Ghonim fue liberado y twiteó “Por favor, no me conviertan en la cara de esta revolución. Cada egipcio lo es. Esto es la Revolución 2.0. Nadie fue un héroe, porque todos lo fueron”, compartiendo equitativamente la responsabilidad y autoría de aquella desobediencia colectiva.

Para quien todavía lo duda y le de pereza nadar en las aguas de las redes sociales, póngase serio… Quien quita que algún día, iPhone o Blackberry en mano, figure como un flamante firmante de un acta de independencia.

Te gusta este post? Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>